Cuando
el paraíso es un mar de dunas
Hablar de Pedro Peñate es hablar de la
esencia del Dakar, de su espíritu más
puro. En la pasada edición se convirtió
en el primer grancanario en completar el raid
más duro del mundo en la categoría
de motos y el primer isleño en esta modalidad
que llega a la meta de Buenos Aires desde que
el Dakar ha cambiado de continente. Amante del
desierto, la moto y la aventura, Pedro es un
buen ejemplo de cómo el Dakar es capaz
de hechizar a deportistas de todo el mundo.
El nombre de Pedro Peñate y competición
off-road han ido siempre de la mano. Al menos
desde que en 1999 diera sus primeros pasos como
piloto en el Campeonato de Canarias Todoterreno.
Siendo canario –de Valsequillo para más
señas-, la referencia de África
y sus inmensos desiertos siempre ha estado ahí,
por ello el Dakar se convirtió en un
anhelo insustituible que tarde o temprano alcanzaría.
Poco a poco su formación en tierra se
fue ampliando asentándose como uno de
los grandes especialistas sobre esta superficie
en las islas. Sus participaciones en el regional
de todoterreno y enduro se sumaron a escapadas
fuera de Canarias, como los Seis Días
Internacionales de Enduro de Granada en la temporada
2002, prueba de primer nivel en la que terminó
tercero en su categoría.
A la vez que en su región se asentaba
como uno de los tres mejores de los dos campeonatos
que fue alternando entre 2002 y 2004, el Campeonato
de España de Raids supuso a lo largo
de estas tres temporadas una escuela importantísima.
Ese mismo año, en 2004, participó
por primera vez en una prueba oficial con incursión
en suelo africano, la Baja Canarias Mauritania,
experiencia que repitió en 2005. También
esa temporada logró su primer título
regional, el de enduro.
Tras probar suerte con un volante en el regional
canario de ‘cross country’, en 2007
centró todos sus esfuerzos en conseguir
la inscripción para el Dakar y dar un
nuevo paso en su formación como piloto
al participar en la Baja España, prueba
puntuable para el Mundial de Rally Raids esa
temporada.
Finalmente, en 2008, le llegó su oportunidad.
ASO aceptó su inscripción para
el Lisboa-Dakar, pero la suspensión a
ultimísima hora por razones de seguridad
evitó que Peñate debutara oficialmente.
Se quitó parte de la espina repitiendo
la Baja España (24º final) y, sobre
todo, en el Rally de Europa Central, prueba
de las Dakar Series donde Peñate se clasificó
entre los diez mejores españoles.
En 2009 el Dakar dejó su continente natural
para viajar a Sudamérica y Pedro Peñate
está ahí para saldar su deuda
con el desierto, en este caso, entre Argentina
y Chile. Una avería en la sexta etapa
lo dejó con las mejores sensaciones pero
sin poder llegar a meta. El desquite llegaría
en 2010 con una soberbia actuación del
grancanario, quien fue capaz de completar todo
el recorrido de la prueba de motor más
extrema del mundo alcanzando el puesto 52º
de la categoría de motos.
En 2011, su tercer Dakar y con un objetivo muy
claro: volver a Buenos Aires y volver a exhibir
la bandera canaria en lo alto del podio.
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